7 días en Roma. Cuarto día: el Trastevere

Llegamos al meridiano de nuestras vacaciones romanas, y como a estas alturas es ya posible que nos empiecen a fallar las fuerzas y estemos ya un pelín saturados de tanta información, aprovecharemos este día para relajarnos y hacer lo mejor que se puede hacer en Roma…pasear!

Mercadillo Porta Portese – Trastevere – S. Pietro in Montorio – Gianicolo – Jardín botánico. Noche: Trastevere.

 Mercadillo en Porta Portese
Mercadillo en Porta Portese (allinrome.wordpress.com)

Este recorrido (o por lo menos su comienzo) deberá tener lugar, irremediablemente, en domingo. El motivo es sencillamente, que este es el único día en el que tiene lugar el enorme mercadillo (desde Via Ippolito hasta Piazzale Porta Portese) de Porta Portese. Se trata del mercadillo más famoso y extenso de Roma y allí podréis encontrar absolutamente de todo: ropa, antigüedades, objetos de decoración, cosmética, discos, accesorios… es un lugar abarrotado (de productos y de gente), por lo que no es recomendable para aquellos a los que no les vayan las aglomeraciones. Eso si, una vez visitado, ya podéis decir que os habéis empapado bien del ambiente romano!
La mejor manera de llegar desde el centro es tomando el tranvía nº 8 hasta viale Trastevere. El mercadillo comienza sobre las 6 de la mañana y se recoge hacia las 14:00h. Por supuesto sobra decir: ¡cuidado con las carteras! Una vez os hayáis cansado de curiosear por el mercadillo, nos dirigimos hacia la zona del Trastevere. Este pintoresco barrio, situado al Oeste del Tíber (de hecho el nombre significa detrás del Tíber) es, para mi gusto, uno de los más bonitos de toda la ciudad. Sus calles adoquinadas y sus casas de estilo medieval, sus iglesias y su animado ambiente (tanto diurno como nocturno), hacen de él uno de los barrios que mejor conserva el antiguo sabor de la ciudad de Roma. La separación natural del centro de la ciudad causada por el río y el particular carácter del habitante del Trastevere, hacen que éste, entre bromas, declare no considerarse romano, sino residente de una ciudad independiente de la capital. Algo así como lo que sucede en Sevilla con el barrio de Triana.

Escudo del barrio del Trastevere
Escudo del barrio del Trastevere

Son multitud las visitas recomendadas en este precioso barrio: La basílica de Sta María in Trastevere, la muralla Aureliana, la Villa Farnesina, el Palazzo Corsini, y por supuesto el monte Janículo. Si subimos por el Viale Trastevere, encontraremos a nuestra izquierda (callejeando un poquito), la iglesia de Sta Cecilia in Trastevere. Esta preciosa iglesia, siempre tranquila y libre de aglomeraciones (no es fácil encontrársela si no vas buscándola), cuya primera construcción se remonta al siglo V, contiene un bello altar dedicado a Santa Cecilia, patrona de la música y la poesía y mártir cristiana. Según la leyenda, Cecilia sobrevivió tres días a varios intentos de ejecutarla, incluida una decapitación. Es por eso, que en la escultura de Maderno que la representa, podemos observar las marcas de las tres estocadas de la espada en el cuello. La obra destaca especialmente por ser una de las primeras representaciones naturales de la muerte de un Santo, esto es, de manera no idealizada. Antes de marcharos, no os privéis de la sensación de sentaros un rato en el magnífico patio que precede a la Iglesia decorado con antiguos mosaicos. Unos minutos de silencio tan sólo roto por el borboteo del agua de su fuente central. Todo un lujo después de una mañana en el bullicioso mercado.
Regresamos al Viale Trastevere y lo cruzamos para entrar en el corazón del barrio por la Via della Lungaretta. A través de esta hermosa calle salpicada de imponentes construcciones, restaurantes típicos y tiendas de souvenirs. llegamos a la Piazza de Sta María in Trastevere, epicentro de la vida del barrio. En el centro de la plaza, la gran fuente octogonal de Carlo Maderno (construida en 1692 y restaurada en 1873) rodeada de escalones, nos ofrece de nuevo un lugar en el que poder descansar unos minutos al tiempo que observamos como la vida del barrio se desarrolla a nuestro alrededor. Si completáis la experiencia con uno de los deliciosos helados de cualquiera de los locales que rodean la plaza, tendréis otro de los momentos inolvidables de vuestras vacaciones.

Plaza de Santa Maria in Trastevere
Plaza de Santa Maria in Trastevere

Veréis que uno de los lados de la plaza se encuentra cerrado por la fachada de la basílica de Sta María in Trastevere, quizás la primera iglesia de Roma (y por tanto de toda la cristiandad), abierta al culto y nuestra siguiente parada. Fundada sobre el lugar en el que según la tradición, se produjo “una prodigiosa erupción de aceite de la tierra” en el año 38 a. C. (probablemente petróleo), que anunció la llegada del Mesías, fue construida según la tipología de planta basilical por Julio I (337-352) y modificada en los siglos VIII y IX. La estructura actual pertenece al siglo XII. Tanto la fachada (Carlo Fontana, 1702), como el interior son riquísimos en cuanto a patrimonio artístico. Destacan especialmente los hermosos mosaicos de estilo bizantino que decoran el ábside representando La Coronación de la Virgen, rodeada por los profetas, los símbolos de los evangelistas y diversos santos.
Salimos de la basílica y tomamos la Via della Paglia para subir al Gianicolo. A partir de aquí, hay varias opciones para subir el pequeño monte, yo os recomiendo la Via Goffredo Mameli hasta desembocar en unas estrechas escaleritas que os llevarán hasta la Plaza de San Pietro in Montorio. Es en estos lugares de Roma donde a uno le parece increíble encontrarse en medio de una capital.
Una vez llegamos a San Pietro, toca disfrutar de nuevo de las hermosas vistas que nos ofrece el mirador de la plaza. En ella se encuentra la Academia de España en Roma, institución pública vinculada a la Real Academia de San Fernando en Madrid en la cual habitan investigadores españoles becados en diversas disciplinas humanísticas. En ella se suelen llevar a cabo exposiciones de pintura y es posible que aunque esté cerrada, si tocáis el timbre, y decís que sois españoles, os dejen pasar un rato a echar un vistazo (lo digo por propia experiencia).

Vista desde el Gianicolo
Vista desde el Gianicolo

Conectado a la academia española, se encuentra el claustro que contiene el hermoso tempieto de Bramante perteneciente a la Iglesia de San Pietro in Montorio. Tengo que decir, que después de toda la subida a través de estrechas escaleras y callejones, cuando uno ve el pequeño templo a través de la verja que conecta el claustro con la calle (los horarios de visita son muy reducidos, con lo cual es posible que lo encontréis cerrado), uno tiene la sensación de estar descubriendo un pequeño tesoro. Cualquier persona interesada en el arte o la arquitectura tiene una sensación especial al hallarse frente a este paradigma de la arquitectura renacentista. Se trata de la culminación de las investigaciones que se llevaron a cabo en el renacimiento sobre la planta central y el uso de los ordenes en la arquitectura clásica. Aquí, en el lugar en el que se cree que fue crucificado San Pedro, se usa por primera vez de manera correcta el orden dorico-toscano. Su valor plástico-volumétrico y su equilibrio proporcional, hicieron de este pequeño templo, un modelo para la arquitectura de principios del siglo XVI en Roma.
Bordeando San Pietro in Montorio, continuamos subiendo por la Via Garibaldi y nos encontramos con la Fontana dell’acqua Paola, enorme fuente, construida en el siglo XVII bajo el papado de Paolo V, como muestra del acueducto Trajano por él reactivado. Es obra de Flaminio Ponzo con la colaboración de Carlo Fontana. Una curiosidad: es el escenario del inicio de “La Grande Bellezza”, película que os recomiendo encarecidamente.
Después de la fuente, giramos a la derecha por la Passeggiata del Gianicolo y entramos de lleno en los jardines que bordean el mirador del monte. Impresionantes vistas rodeados de tranquilos parques, de nuevo, libres de turistas. Una vez en este punto, nuestro objetivo es llegar a los jardines botánicos que se encuentran en la ladera del monte. El camino que yo seguí, no os lo puedo decir, ya que me perdí; y la verdad es que es una pena, ya que es uno de los mejores paseos que dí durante todo el tiempo que viví allí.
Lo que tenéis que hacer es bajar por la ladera Este del monte buscando los caminos practicables (en algunos puntos la vegetación no permite el paso) y adentrándoos en el Parco Gianicolense. En algún momento os toparéis con la verja que conecta con la parte superior de los jardines botánicos de Roma. Nosotros la encontramos entornada y entramos, el problema es que cuando llegamos abajo, los jardines habían cerrado y tuvimos que correr detrás del asustado portero, que creyéndose sólo, pensó que habíamos entrado para atracarle. Quizás sea mejor que busquéis una entrada más ortodoxa y disfrutéis de los maravillosos jardines. Éstos, que constituyen parte de los jardines del Palacio Corsini, forman desde 1983 la estructura museal del Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de Roma La Sapienza.
Noche: Trastevere

Trastevere, Roma.
El Trastevere de noche

Una vez de regreso a la parte baja del Trastevere, os recomiendo que os quedéis allí para respirar su animada vida nocturna. Elegid uno de sus numerosos restaurantes para cenar (por ejemplo, la pizzeria Carlo Menta, que sirve buenas pizzas al alcance de cualquier bolsillo) y después de eso, pasead por sus calles repletas de bares, galerías de arte, pastelerías y tiendas de productos de alimentación y artesanía abiertas hasta altas horas de la madrugada.
Como colofón, una cerveza sentados en la Piazza Trilussa rodeados de sus puestos de artesanía típica y los cientos de italianos que se reúnen allí los fines de semana.

6 comentarios en “7 días en Roma. Cuarto día: el Trastevere

  1. Que buenos recuerdos… aquel día que hicimos esta ruta fue increíble perderse por el monte en busca del jardín botánico y las vistas de Roma desde arriba…
    Reafirmo la recomendación del Porta Portesse, no encontrareis lugar con más variedad y más barato!!
    Me encanta volver a recordar las calles, el Carlo Menta, la sensación mágica de estar delante de San Pietro in Montorio…

    • Tu lo has dicho! Una de las mejores cosas que tiene viajar es poder revivir la experiencia a través de los recuerdos que te deja…y tu estás acumulando recuerdos para una vida entera!
      Un besito amore y seguid con el blog, así lo vivimos con vosotros!

  2. Hey!
    Me acabo de pasar por tu blog y está muy pero que muy chulo y no, no conocía los premio Liebster…muchísimas gracias por tu mención!
    Me he alegrado mucho de ver que hay toda una comunidad bloguera montada en torno a los viajes y su difusión, la verdad es que, como habrás podido comprobar, soy novatilla en tema blogs y me faltaban referentes…hasta ahora!
    Un saludo

  3. Hola Miguel A.!!

    No sabes lo que aprecio tus comentarios. Siempre se agradece que a una la feliciten, pero cuando las palabras vienen de un experto…la alegría es doble!

    Seguiré trabajando para mejorar algo cada día y sobretodo para dedicarme a lo que para mí no es un hobby, sino una modo de vida.

    Gracias de nuevo ; )

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