10 días en Manhattan. 9º día: El MoMA y el Guggengheim

La capital mundial del arte contemporáneo

Buenos días viajeros, nos hallamos ya en el 9º de estos 10 intensos días que estamos pasando en la gran Manhattan y hemos reservado la jornada de hoy para disfrutar sin prisas de dos de los principales museos de arte contemporáneo occidental no sólo de la ciudad, sino del mundo: El Museum of Modern Art (conocido como MoMA) y el Solomon R. Guggenheim Museum.
Frank Lloyd Wright
Guggengheim Nueva York

Antes de adentrarnos de lleno en el primero de ellos, es necesario explicar que a pesar de que durante los siglos XVIII y sobre todo, XIX, Paris se erige como la capital del arte mundial, a mediados del siglo XX, una serie de circunstancias provocarán Nueva York tome el relevo como centro de producción y difusión del arte moderno. A la hora de afrontar este cambio de capitalidad artística, se suele tomar como momento clave los años de la segunda posguerra mundial en los que los artistas de todo el mundo huyen de una Europa devastada por las guerras para acudir a la estimulante y receptiva ciudad de Nueva York. Pero es importante tener en cuenta que la ciudad que atrajo a estos artistas, había sufrido ya un largo proceso de transformación, cuyos primeros síntomas se comienzan a dar a finales del siglo XIX a través de una serie de acontecimientos que poco a poco, fueron preparando el terreno para la llegada masiva de nuevas tendencias que acabarían por convertir a Nueva York en la capital artística mundial desde los años 40 del siglo XX hasta la llegada de la globalización.

Armory Show
Publicidad del Armory Show en 1913

El papel de los primeros grandes coleccionistas de arte europeo, la llegada de marchantes de arte pioneros como Durand-Ruel y Vollard, la pintura urbana y realista del grupo The Eight, la galería de Stieglitz, el Armory Show, el contexto en el que triunfa el Expresionismo Abstracto, y por supuesto, la creación de nuevos espacios de exposición dedicados al arte contemporáneo, como el MoMA, son algunos de los elementos imprescindibles para entender qué sucede durante estas primeras décadas del siglo XX y cómo estos acontecimientos influirán en la conversión de los Estados Unidos de receptor de nuevas formas a foco generador de las mismas en tan breve espacio de tiempo.

Es precisamente en este contexto en el que nace la idea generadora del MoMA, Corría el año 1929 y Abby Rockefeller (esposa de D. Rockefeller hijo) junto con sus dos amigas Lillie P. Bliss y Mary Quinn Sullivan, deciden que Estados Unidos debe tener un museo de arte contemporáneo constituido por obras rechazadas por otros museos por su modernidad. Desde entonces, y con un jovencísimo Alfred H. Barr a la cabeza como director, esta institución no ha cesado en su empeño de conseguir la plena aceptación e inclusión de todas las disciplinas de las artes visuales en las principales instituciones museísticas.
Si bien es cierto que algunos de estos retos puede parecer hoy plenamente conseguidos (como la inclusión de la fotografía en los principales museos de arte contemporáneo del mundo, algo en lo que el MoMA fue pionero), el museo continua es su línea vanguardista incluyendo disciplinas como la que representa a los videojuegos, de los que adquirió en 2012 una selección de 14 códigos fuente (Spacewar, Tetris y Minecraft entre ellos).
MoMA
El MoMA en la calle 53

El museo se encuentra en su actual emplazamiento de la calle 53 desde 1932 ya que en su origen se ubicó en una pequeña galería de la 12ª planta del Hecker Building, en la calle 57. Desde entonces, no ha dejado de crecer a un ritmo vertiginoso, sufriendo diversas reformas, la última de las cuales, en 2004, le ha permitido duplicar literalmente el espacio disponible no sólo para exposiciones, sino también para llevar a cabo su intenso programa de actividades culturales, un auténtico referente en la ciudad. En el año 2012, la institución adquirió el edifico adyacente, actualmente ocupado por el American Folk Art Museum, proyectando una ampliación de espacios que verá la luz en el 2018.

Actualmente, la colección permanente del MoMA incluye más de 100.000 pinturas, esculturas, dibujos, grabados, fotografías,  objetos de diseño y planos de maquetas arquitectónicas, que van desde finales del siglo XIX hasta el presente. Además cuenta con 14.000 películas, 4 millones de fotos fijas y 120.000 libros, periódicos y libros de artista.
Van Gogh
Van Gogh, La noche estrellada, 1889

La colección se divide en las correspondientes disciplinas, siendo la de pintura y escultura (siempre contemporánea y occidental) posiblemente la más grande y exhaustiva del mundo.  En ella es posible encontrar grandes tesoros de la historia del arte realizados por Cézanne (con Bañistas, la obra más antigua de la colección de pintura), Van Gogh, Degas, Monet, Picasso, Matisse, De Chirico, Max Ernst, Odilon Redon, Julio González, Giacometti, Pollock, Rothko, Andy Warhol…la lista es interminable.

El museo dispone además de colecciones importantísimas a nivel mundial en fotografía (disciplina cuyo desarrollo, se ha visto en gran medida influenciado por los sucesivos directores de este departamento que ha tenido en MoMA), o Arquitectura y Diseño, con más de 60 maquetas, 1000 proyectos arquitectónicos, 4000 piezas de diseño gráfico (tipografía y carteles) y 3000 objetos entre electrodomésticos, mobiliario, coches de época…
Como siempre, lo que os recomiendo es que os hagáis con un plano y seleccionéis algunas piezas de cada colección si no queréis que la visita se haga interminable y nada satisfactoria. Y no olvidéis reservaros un ratito al final para la tienda…seguro que picáis!. Tip: los viernes la entrada es gratuita de 16:00 a 18:00. Eso sí, preparaos para hacer cola y visitar las salas abarrotadas de gente.
Guggenheim Nueva York
La rampa del Guggenheim Nueva York

Abandonamos el MoMA y nos dirigimos hacia el norte, concretamente al nº 1071 de la 5ª avenida (a la altura de la calle 88). Son más de 30 calles, por lo que os recomiendo (sobre todo teniendo en cuenta que en los museos se está mucho tiempo de pie), que toméis bus o metro (líneas 4,5, o 6, parada en la calle 86 con Lexington Av.).

El principal sello distintivo del Guggenheim (de los Guggenheim, podríamos decir), es su arquitectura. Ya desde el exterior, os impresionará su original forma circular inserta entre líneas rectas, obra del genial arquitecto Frank Lloyd Wright, del que por cierto, es el único edificio en toda la ciudad. Comisionado por Solomon R. Guggenheim, un coleccionista de maestros clásicos que amplió su interés al arte moderno bajo la influencia de la artista y baronesa europea Hilla Rebay von Ehrenwiesen, el museo debía responder a la nueva estética “no objetiva” del arte moderno (que no representa ningún objeto conocido). El resultado es el impresionante edificio que vemos, inaugurado en 1959 después de 3 años de obras y 16 de concepción del proyecto.
Modigliani
A. Modigliani, Jeanne Hébouterne con jersey amarillo, 1918-19

En cuanto a la colección, digamos que tendréis suerte si conseguís atisbar alguna de sus obras maestras, ya que, a pesar de que son numerosas y de primerísimo orden, se tienen que “repartir” entre las diferentes “filiales” que la institución ha ido abriendo alrededor del mundo desde la década de los 90 (Soho, Berlín, Venecia, Bilbao, Abu Dhabi), por lo que no suele haber muchas de ellas expuestas. Eso sí, en la tienda del museo encontraréis todas las postales :(. Ésta cubre gran parte de la historia del arte moderno occidental, incluido el arte europeo de la primera mitad del siglo XX, así como de finales del XIX, y arte europeo y estadounidense de la posguerra. Entre los nombres de los artistas representados están los de Léger, Chagall, Modigliani o Picasso.

A pesar de lo comentado con respecto a la falta de obras de la colección, merece la pena subir (o bajar) por su interminable rampa en espiral disfrutando de su atrevido diseño arquitectónico, al tiempo que se echa un vistazo a las excelentes exposiciones temporales que se suelen llevar a cabo con regularidad.
Upper East Side
El Upper East Side en vísperas de Halloween

Una vez ya fuera del museo, os recomiendo bajar la 5ª avenida bordeando Central Park y disfrutando de la hermosa arquitectura del llamado “Distrito aristocrático“, la zona más rica de Estados Unidos. Un paseo entre a la frondosa vegetación del parque y los palacetes, selectos clubes, colegios privados y notables sinagogas, seguro que os ayuda a abrir apetito de modo que, para cuando lleguéis a la zona de los simples mortales, ya estéis en disposición de disfrutar del más común de los majares: la exquisita hamburguesa de All About Food, en el número 16 de la calle 58.

Hasta mañana viajeros!
Información de interés
MoMA: http://www.moma.org/
Guggenheim Nueva York: http://www.guggenheim.org/new-york

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