10 días en Manhattan. Último día. Chelsea y Korea Town

Muy buenos días viajeros, llegamos al final de nuestras maravillosas vacaciones en Manhattan y lo hacemos por todo lo alto (nunca mejor dicho), ya que hemos dejado una de las visitas más esperadas del viaje para la última jornada. Hoy observaremos el final del día desde la azotea de nada y nada menos que el Empire State. Este es el recorrido de nuestra última jornada en Nueva York:

Empire State
El sur de Manhattan desde el Empire State

10º día: Flatiron Building, Madison Square Garden, Macy’s, Pierpont Morgan Library, Empire State

Comenzamos la mañana en pleno Chelsea, uno de los barrios más dinámicos y elegantes de la ciudad. Se trata del espacio comprendido entre las calles 14 y 30 del west side, un espacio repleto de galerías de arte, tiendas y restaurantes de moda, pero al que las antiguas mansiones e iglesias del siglo XIX, le permiten mantener su aura de barrio elegante y tranquilo.
Nosotros nos dirigiremos directamente al Flatiron Building, un curioso rascacielos situado justo en el cruce de la 5ª avenida con Broadway, y uno de los iconos de la ciudad. Es justamente el terreno que configura este cruce, junto con la calle 22, situada justo detrás, lo que confiere al edificio la original planta triangular, que ha llevado al Flatiron a ser uno de los edificios más fotografiados de Nueva York.
Steichen Flatiron
Steichen, Flatiron (1904). La construcción del Flatiron fue un hito que impresionó fuertemente a muchos de los artistas de la época.

Finalizado en 1902, sus 22 pisos de altura le llevaron a ser, hasta la construcción de la Metropolitan Life Tower, (situado a tan sólo unas manzanas), el edificio más alto de la ciudad. Su nombre, deriva de su similitud con una plancha de las de planchar la ropa (literalmente, plancha de hierro). Fue diseñado por Daniel Burnham, un arquitecto de Chicago que trasladó el estilo de rascacielos de esta ciudad, ya que, al contrario que otros edificios de la época construidos en Nueva York que se erigían a partir de un bloque macizo para perder volumen con la altura, el Flatiron se construyó como un palacio renacentista en vertical, una columna griega dividida en base, fuste y capitel, diferencias que se pueden apreciar en los cambios de decoración y materiales de la fachada a medida que ascendemos en altura.

Una vez hechas las fotos correspondientes, nos dirigimos al norte por Broadway hasta la 31 y giramos a la izquierda, continuando por esta hasta su cruce con la 8ª avenida, cuando nos toparemos de frente con el famoso Madison Square Garden. El Garden, como se le conoce en la ciudad, es  un pabellón deportivo multiusos construido en el terreno en que hasta mediados del siglo pasado, se situaba la Pennsylvania Station, hoy subterránea (aunque existen proyectos para volver a traerla a la superficie). Hoy es conocido especialmente por ser la sede de los New York Knicks, aunque también se celebran importantes combates de boxeo y multitudinarios conciertos, entre otras actividades.
New York Knicks
New York Knicks, el equipo anfitrión del Madison Square Garden

Ponemos rumbo este por la 34 y en apenas una manzana, nos encontramos con otros de los grandes hitos de la ciudad, esta vez, en forma de centro comercial. Hablamos por supuesto, de Macy’s, una mítica tienda de departamentos situada en Herald Square que actualmente ostenta la segunda posición, en empate con Harrod’s, en el ranking de las tiendas más grandes del mundo (la primera posición es para las Galerías Lafayette en París). Personalmente, Macy’s me resultó excesivamente grande y anticuada, sobre todo en los departamentos de moda, bisutería y souvernirs, aunque tengo que decir que las compras tampoco son lo mío, por lo que apenas le dediqué media hora recorrer sus interminables y laberínticos pasillos.

Continuamos hacia el este y así, sin darnos cuenta, hemos cambiado de barrio y nos encontramos ya en Korea Town, una zona que comprende las calles 32-36 entre la 5ª y la 6ª avenida. Y no, no es que Korea Town concentre una gran cantidad de residentes Coreanos, de hecho, existen comunidades mucho más numerosas de personas de esta nacionalidad en New Jersey o Long Island, pero lo que sí concentra, es un importante número de negocios dirigidos por Coreanos. Panaderías, supermercados, tiendas de electrónica y sobre todo, restaurantes de comida coreana, abarrotan sus calles hasta el punto de que, los que han estado en este país, aseguran que la Korea Town de Manhattan, tiene una pinta muy parecida a Seúl.
Pierpont Morgan Library
Una de las partituras de Mozart que alberga la Pierpont Morgan Library

Pero nunca hubo un plan intencionado de crear un distrito comercial coreano en Manhattan, sino que fueron las numerosas atracciones turísticas de la zona, las que atrajeron a los inmigrantes de esta nacionalidad a la hora de buscar buenos emplazamientos para sus negocios. Entre estas atracciones se encontraban nuestros dos siguientes destinos, la Pierpont Morgan Library y pos supuesto, el Empire State.

Escucharéis seguramente que lo mejor es subir al Empire dos veces, una de día y una de noche pero teniendo en cuenta que una vez adquiráis la entrada, el tiempo de permanencia en el mirador es ilimitado, lo que yo os recomiendo es que subáis al atardecer. De esta manera, además de ahorraros una entrada, podréis disfrutar de las espectaculares vistas de la ciudad con la luz mágica de este momento del día (inmejorable para los que disfrutáis de la fotografía). Así que dejamos el ascenso a los cielos para el final, y nos dirigimos al número 225 de Madison Avenue, donde se encuentra la hermosa Biblioteca Pierpont Morgan.
J.P. Morgan
J.P. Morgan (1837-1913)

Una vez más, a la hora de acercarnos al origen de esta apabullante colección de tesoros artísticos y literarios, tenemos que hablar de fortunas privadas. Situada en una especie de oasis arbolado en medio de la locura del Midtown, que recuerda un pasado en el que los neoyorquinos más acaudalados residían en esta zona en antiguas fincas coloniales, la Pierpont Morgan es el resultado del afán coleccionista del acaudalado financiero John Pierpont Morgan, uno de los hombres más ricos del mundo a finales del siglo XIX y principios del XX. En cuanto a la manera en la que el señor Morgan consiguió amasar su fortuna, existen infinidad de versiones, cada una con un diferente nivel de opacidad. Para aquellos a los que os interese este tema, os dejo un enlace del capítulo de la serie “Gigantes de la Industria” dedicado a este personaje: https://www.youtube.com/watch?v=6FPicaPD2WA 

El interior del edificio consiste en una entrada en forma de rotonda, la sala Este, donde se encuentra la opulenta librería de tres pisos accesibles por pasarelas, la sala Norte, que es un despacho, y la Oeste, donde se encentra el estudio de Morgan. En 1988 la biblioteca compró la antigua residencia del hijo de John Morgan, un magnífico edificio de 45 habitaciones situado en la calle 37 y Madison Avenue, que fue reconvertido en un centro educativo.
En cuanto a la colección, está plagada de obras de valor incalculable: manuscritos (entre ellos, una biblia de Guttenberg), una copia de la Declaración de Independencia firmada por Lincoln, partituras originales de genios compositores como Mozart, o dibujos de maestros de la pintura como Rubens. La lista es interminable y sobre todo, extremadamente interesante, por lo que os recomiendo ir con tiempo y apurar los minutos hasta su cierre, que se produce entre las 17:00 y las 18:00 dependiendo del día de la semana (los viernes el la apertura se prolonga hasta las 21:00)
King Kong
King Kong sobre la aguja del Empire State, (1933)

Después de la visita, volvemos a la 5ª Avenida y bajamos un par de bloques, aunque casi no hace falta daros ninguna indicación porque ya desde bien lejos, la impresionante mole de este edificio que en su base ocupa 8.093m2, hará que tengáis bien claro hacia donde tenéis que dirigiros. A la hora de comprar las entradas, existen muchos mitos: que si larguísimas horas de cola, que si en la puerta de cobran el triple…yo lo único que os puedo decir es que las dos veces que he subido al Empire State, he subido tranquilamente sin esperar apenas colas, y que la entrada en la taquilla oficial no me ha costado más cara que las que venden en otros sitios de la ciudad (más bien al revés), aunque también es cierto que esto dependerá de la hora del día. Contrariamente a lo que piensa la gente, yo opino que la peor hora para visitar un monumento (no sólo el Empire State), es la primera de la mañana, ya que existe la creencia de que “si vamos los primeros no habrá nadie”, pero claro, como todo el mundo piensa lo mismo…en fin, que yo estuve una vez a las 11:00 de la mañana y otra al atardecer y no hice cola ninguna de las dos veces.

Como seguramente sabréis, el Empire State fue el rascacielos más alto del mundo durante más de 40 años, cuando perdió el título para continuar bajando posiciones con los años, ante otros proyectos megalómanos en diferentes países. Aún así, sigue y probablemente seguirá siendo considerado durante mucho tiempo, como el rascacielos por excelencia.
5ª Avenida
La 5ª Avenida desde el Empire State

Una vez en el interior de su base de 5 pisos, un ascensor velocísimo os elevará hasta el piso 86, el último del fuste, en el que se encuentra un pequeño museo con paneles explicativos con datos sobre la construcción del edificio. Detalles como la rapidez con la que sus 3.500 trabajadores consiguieron elevar sus 381 metros de altura (4,5 pisos por semana), o anécdotas como cuando en 1945 un B25 de las Fuerzas Aéreas Estadounidenses se estrelló entre sus plantas 78º y 79º o cómo la torre de metal y cristal que lo corona, debía servir como amarradero para dirigibles, algo que sólo ha sucedido en 2 ocasiones en su historia.

Desde allí, otro ascensor os llevará hasta el piso 102º, donde se encuentra el mirador. Con una visión de 360º sobre la ciudad, la panorámica sobre la ciudad desde este punto, no tiene parangón. Hacia el sur, la punta de la isla rodeada por el East River y el Hudson y un poco más allá, la sombra de Staten Island. Al Este Brooklyn y Queens, al Oeste Jersey City, aunque algunos dicen que en los días claros se puede llegar a distinguir a lo lejos, las contiguas tierras de Pensilvania. Al Norte, aunque parcialmente cubiertos por otros edificios como el Rockefeller, la verde extensión de Central Park y el Bronx.
Estatua de la Libertad
La Estatua de la Libertad a lo lejos desde el Empire State

El haber dejado esta visita para el final del viaje no ha sido de ninguna manera casual. Pienso que el efecto de las vistas desde el mirador del Empire State es apabullante en cualquier circunstancia, pero al disfrutar de ello una vez que se conoce la ciudad, aunque sea de la manera superficial que te permite una visita de 10 días, a la impresión de lo que se haya ante nuestros ojos, se le añade un punto de reconocimiento y si me permitís, algo de cariño, que nos hace sentir la ciudad como un poquito nuestra ya, un lejano e inabarcable hogar que de ahora en adelante, echaremos de menos cada vez que pensemos en él.

Hasta la próxima viajeros!!
Información de utilidad
Madison Square Garden: http://www.thegarden.com/
Pierpont Morgan Library: http://www.themorgan.org/
Empire State:  http://www.esbnyc.com/

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