10 días en Manhattan. Tercer día: Upper West Side y Central Park

La naturaleza en la ciudad
Muy buenos días viajeros, comenzamos nuestra tercera jornada en Manhattan dispuestos a explorar una de sus zonas más hermosas y desconocidas para los turistas que cuentan con pocos días en la ciudad: el Upper West Side.
Tercer día: American Museum of Natural History, Riverside Park, New York Historical Society, Central Park (entre la 77 y la 70).
Se trata de una zona residencial comprendida entre los márgenes del río Hudson y Central Park (hay diferentes opiniones con respecto a las calles norte y sur que lo delimitan) y especialmente elegante debido a la gran cantidad de edificios antiguos que trufan sus calles y que sus concienciados residentes se afanan por conservar. En esta visita comenzaremos en el American Museum of Natural History, ubicado en las calles 77 y 81, por lo que la parte baja del barrio, la situada alrededor de Lincoln Square, la visitaremos en otra de las rutas que tenemos preparadas para estos 10 maravillosos e intensos días.
American Museum of Natural History
American Museum of Natural History

Como decíamos, comenzamos el día en el conocidísimo (aunque no sólo por motivos puramente científicos) Museo de Historia Natural, una súper estrella entre los museos de la ciudad, especialmente para los más jóvenes de la familia. Pero no hay que confundirse, no se trata de un museo para niños, sino que es una compleja institución científica, con un fuerte departamento de educación y difusión que lo ha convertido en uno de los museos más importantes del mundo, con más de 3 millones de visitantes anuales.

Os recomiendo ir con tiempo suficiente, sobre todo teniendo en cuenta que el museo alberga un 96% de todas las especies animales conocidas (unos 40 millones de ejemplares), por lo que lo mejor es decidir previamente qué es lo que queremos ver para no perdernos en el complicado laberinto de salas y corredores que los residentes de la ciudad tardan varias visitas en recorrer. Por supuesto, no os podéis perder la famosa sala dedicada a los grandes esqueletos de dinosaurios, los dioramas de los hombres de las cavernas, o el Rose Center for Earth en Space, un espectacular Planetario que os dejará con la boca abierta.
La entrada en principio es gratuita, pero si os fijáis, veréis como tanto en este, como en los demás museos de la ciudad con este tipo de sistema de accesos, existe un “donativo mínimo sugerido” que es prácticamente obligatorio. En el American Museum of Natural History, esta recomendación es de 22$.
Riverside Park
Riverside Park

Abandonamos el museo y nos dirigimos hacia el oeste por la 79, atravesando las avenidas Columbus, Amsterdam, Broadway y West End hasta llegar a Riverside Park (nos llevará unos 10 minutos a pie). Si os veis con fuerzas, podéis bajar hasta la 71 y volver a subir por Broadway (en lugar de ir de parque a parque en línea recta), para poder apreciar algunos de los edificios más señoriales del barrio, como el Dorilton o el Hotel Belleclaire. Si elegís el camino “rápido”, no os preocupéis, desde la 79 y subiendo por Riverside Drive al borde del parque, pasaréis por una precioso distrito histórico de mansiones de finales del siglo XIX.

Una vez en el parque, no queda más que pasear disfrutando de las maravillosas vistas al Hudson y New Jersey, justo al otro lado del río. Para comer, y siguiendo en línea recta por la 79 hasta llegar hasta la misma orilla del río, os recomiendo el Boat Basin Café, una terraza de típica comida norteamericana con espectaculares vistas y ambiente relajado. Otra opción más económica, e igual de recomendable es comprarse algo en un Deli, y comérselo en uno de los bancos del parque, una elección siempre acertada en Nueva York. Bueno, quizás no tanto en los meses de invierno.
New York Historical Society
New York Historical Society

Después de comer, regresamos sobre nuestros pasos y tan sólo una calle más abajo del American Museum of Natural History, nos encontramos con la New-York Historical Society, que, fundada en 1804, es hoy el museo más antiguo de la ciudad y el segundo del país. En él encontraréis todo tipo de objetos relacionados con la historia de Nueva York, además de interesantes exposiciones temporales y un auditorio en el que se proyecta un vídeo sobre la ciudad que os pondrá los pelos de punta. Además, posee una amplia colección de objetos relacionados con los atentados del 11S.

Abandonamos la Historical Society y nos adentramos en una de las mayores atracciones de la ciudad y sin duda, una de las áreas verdes metropolitanas más famosas del mundo con unos 25 millones de visitantes al año: Central Park. Se trata de un parque urbano de unos 4000 x 800 metros, por lo que, en lugar de dedicarle una entrada completa sólo al parque y recorrerlo de arriba a abajo de una vez, lo que os recomiendo es que lo vayáis visitando por partes a medida que vayáis viendo los barrios, monumentos y atracciones de sus alrededores. En mi caso, tuve la oportunidad de pasar cerca de un mes en la ciudad en una de mis visitas, por lo que pasé muchos ratos en este parque, repartidos en diferentes días. Es necesario decir que, en la caótica Nueva York, hasta los turistas nos saturamos, por lo que una visita de vez en cuando a este oasis urbano, se agradece infinitamente.
Central Park
Central Park

Central Park nació en 1873, inspirado por los grandes parques europeos de Londres y París. Construido gracias a las grandes fortunas de la ciudad, que pensaron que aparte de venirles muy bien para pasear con sus carruajes, serviría como lugar de esparcimiento para los trabajadores de las clases medias y bajas, hoy en día, y después de varios períodos de abandono, Central Park desempeña un importante papel en la vida ciudadana y es mucho más que una simple zona verde. Joggers, skaters, observadores de aves, ciclistas, músicos, bailarines, dibujantes, ajedrecistas, amantes y turistas se dan cita todos los días en este gran espacio rectangular situado justo en el centro de Manhattan para dar rienda suelta a sus aficiones lejos de las ruidosas calles de la ciudad.

Durante esta visita, os recomiendo que recorráis la parte comprendida entre las calles 77 y 70, cruzándola de oeste a este, hasta llegar al Upper East Side. En esta zona, podréis ver uno de sus encantadores lagos artificiales, cruzado por el famoso Bow Bridge o la Bethesda Fountain and Terrace, además de otras construcciones interesantes. Pero no olvidéis que lo mejor de Central Park es su ambiente, imposible de describir con palabras. Aquí os dejo un vídeo de mi primera visita a la ciudad:
Y nada más viajeros, Central Park da de sí hasta donde uno aguante, así que lo mejor es que consultéis la programación de actividades en su página web: conciertos, recitales, cine al aire libre o degustaciones de platos de cocina internacional, son sólo algunos de los planes de los que podréis disfrutar durante las veladas (estivales) del parque.
Mañana más!
Información de interés
American Museum of Natural History: http://www.amnh.org/
New York Historical Society: https://www.nyhistory.org/

 

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