10 días en Manhattan. Primer día: Lower Manhattan

Welcome to New York City!
Primer día: Estatua de la Libertad, Ferry Staten Island, Trinity Church, Wall Street, World Trade Center, 21st Century, City Hall, Brooklyn Bridge.
Buenos días viajeros, iniciamos una nueva aventura y esta vez es de las destacadas, de las que hay que llevar a cabo por lo menos una vez en la vida. Nos disponemos a pasar 10 días recorriendo nada más y nada menos que la vibrante Manhattan.
Manhattan
3ª Avenida, Manhattan
En mi caso, he tenido la suerte de poder visitarla en varias ocasiones, y en una de ellas permanecí cerca de un mes, por lo que me sería imposible encajar en tan pocos días todas y cada una de las experiencias que os recomendaría en esta ciudad única en el mundo. Por ello, y dado que en el blog nos centramos en la parte más artística de cada destino, he ideado un recorrido dando prioridad a este aspecto de la isla, que ya es decir, dado que Manhattan es, desde hace ya muchas décadas, una de las principales capitales a nivel mundial en muchas (por no decir casi todas) disciplinas artísticas. Por supuesto, no dejaremos de lado ninguno de los grandes hitos que ofrece la ciudad, y que hay que ver sí o sí, sobre todo si uno no sabe si tendrá la oportunidad de volver.
Peter Minuit
El holandés Peter Minuit reunido con los jefes de las tribus locales en 1626

Antes de nada, comentaros que la configuración actual de la ciudad de Nueva York data de 1898, año en el que se fusionan a nivel administrativo sus 5 distritos o boroughs: Brookyn, Queens, Staten Island, el Bronx, y Manhattan, aunque desde luego, los orígenes de la ciudad son mucho anteriores, remontándose hasta inicios del siglo XVII, cuando el explorador inglés Henry Hudson pasó junto a la isla de Manna-hatta (“isla de muchas colinas” en lengua lenape), mientras remontaba el río que ahora lleva su nombre. Desde entonces, media Europa ha intentado asentarse primero y apropiarse después de este pequeño pedazo de suelo. Lo primero lo consiguieron casi todos, lo segundo, resultó mucho más complicado de lo que todos esperaban.

Nosotros centraremos esta ruta de 10 días en el corazón de la ciudad, la isla de Manhattan. Los demás distritos merecen desde luego una, o varias visitas, especialmente Queens y Brooklyn, que en los últimos años han concentrando algunas de las instituciones culturales y de ocio más importantes de la ciudad. Precisamente por ello iremos paso a paso y reservaremos una nueva entrada futura para estos barrios emergentes con tantísimo que ofrecer…cada vez más!
Estatua de la Libertad
Estatua de la Libertad desde Battery Park

Iniciaremos nuestra estancia en Nueva York tal y como lo hacían todos sus visitantes de fuera de los Estados Unidos hasta la llegada del avión, acercándonos al Lower Manhattan, parte sur de la isla y principal puerto de llegada a la ciudad cuando el medio de transporte habitual, especialmente desde Europa, era el barco. Para ello, nos acercamos directamente a Battery Park para tomar uno de los Ferrys que nos llevarán a la Estatua de la Libertad. El motivo de hacerlo de esta manera es, además de porque me parece una de las mejores bienvenidas que la ciudad puede ofrecer, porque la última hora de visita admitida es las 15:30, por lo que os recomiendo que vayáis al inicio de la jornada para poder tener el resto del día libre y visitar otros lugares de la parte baja de Manhattan con menores restricciones horarias.

Para llegar hasta la isla de la Estatua (Liberty), tenéis dos opciones, tomar el ferry de pago que os lleva directamente a ella y visitar su interior (consultad horarios y fechas de apertura), o un clásico: tomar el ferry gratuito que se dirige cada 20 minutos a Staten Island, desde cuya cubierta podréis observar no sólo la Estatua, sino todo el Skyline sur de Manhattan. En mi opinión, la segunda experiencia es mucho más auténtica, menos turística, aunque también es verdad que la Estatua se ve desde bastante lejos.
Statue of Liberty
Estatua de la Libertad desde el Ferry de Staten Island

En cuanto a la Estatua de la Libertad, ya todos sabréis que se trata de un regalo del pueblo francés a los estadounidenses en 1886, con el objetivo de conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. La estructura interna fue realizada por Gustave Eiffel y con el paso de los años se ha convertido en uno de los monumentos más conocidos del mundo, simbolizando la libertad y emancipación frente a la opresión.

Una vez de vuelta en Manhattan, tomamos Broadway para visitar la Trinity Church y Wall Street, a pocos metros de Battery Park. Con su aguja de 85 metros y sus más de 300 años de antigüedad, la Trinity Church fue hasta 1860, el punto más alto de la ciudad, por lo que era tomada como referencia por los navegantes. Situada sobre unos terrenos donados por la reina Ana, la iglesia que podemos observar hoy, es la tercera que se construye en este lugar, después del incendio de la primera, y la demolición de la segunda. Merece la pena visitarla no sólo por su belleza, sino también por su museo, que contiene valiosos documentos y objetos relacionados con la historia de la ciudad, y por su cementerio, en el que se encuentran enterrados muchos neoyorquinos ilustres.
World Trade Center
World Trade Center

En cuanto a Wall Street, es, como ya sabéis, el corazón financiero no sólo de la ciudad, sino también del país, por lo que recorrer sus calles un día hábil en horario laboral es toda una experiencia. Centenares de ejecutivos apurados van y vienen de un lado a otro con la celeridad del que tiene en sus manos el destino del planeta, algo que en ocasiones, se acerca peligrosamente a la realidad. No dejéis de visitar el Federal Hall, con su escultura de George Washington, o la Bolsa, con su famoso toro de bronce simbolizando el progreso y la fuerza del sector financiero.

A pocos metros de allí se encuentra el World Trade Center, complejo arquitectónico construido en conmemoración de los brutales atentados del 2001 y sus víctimas. Lo cierto es que se trata de uno de los monumentos que despiertan más emociones en visitantes y locales, por lo que no me gustaría desvelaros demasiado de lo que vais a encontrar allí. Tan sólo deciros que de alguna manera se ha conseguido conjugar el deseo de superación y renacimiento con más fuerza que nunca, pero sin olvidar lo que sucedió. Parece mentira que esto se pueda transmitir a través de un espacio arquitectónico, pero os puedo asegurar que al observar la manera en la que se han reutilizado
los enormes huecos en los que se encontraban los cimientos de las torres gemelas, pero dejándolos expuestos, es difícil que uno pueda salir de allí sin sentir que la ciudad tiene fuerza para superar cualquier golpe, pero ninguna intención de olvidarlos.
Lower Broadway
Broadway en Lower Manhattan

Para la tarde, os recomiendo una visita (la duración de la misma dependerá de cada uno de vosotros) a los grandes almacenes 21st Century, un complejo comercial con todo tipo de artículos de primeras marcas a precios de saldo. Es cierto que algunas cosas, sobre todo la ropa, están algo pasadas de temporada, pero en cuestión de complementos y objetos de regalo, encontraréis verdaderas gangas, así que ya sabéis, no lo dejéis para el último momento!

Para terminar el día, un último paseo por City Hall, una bella zona ajardinada que rodea el Ayuntamiento de la ciudad y otros edificios emblemáticos. Al este de esta plaza encontraréis la pasarela que os llevará directamente al Brooklyn Bridge. Vuestra primera tentación será, seguramente, cruzarlo andando, ya que la distancia parece mucho más corta desde aquí. A medida que avancéis es probable que comencéis a pensar que quizás no es tan buena idea…os recomiendo que por lo menos lleguéis hasta el primer “ojo” del puente, desde el que podréis disfrutar de unas vistas verdaderamente espectaculares de Manhattan al atardecer. 

Puente de Brooklyn
Brooklyn Bridge

Justo debajo del otro lado de esta imponente estructura decimonónica, ya en Brooklyn, se encuentra mi pizzería favorita de Nueva York, Grimaldi’s. Esta familia, cuyos orígenes pizzeros se pueden rastrear hasta principios del siglo XX, trata de conservar la tradición de cocinar las pizzas en hornos de ladrillo, utilizando carbón como combustible. Quizás sea esta práctica lo que les da ese sabor tan inconfundible, o quizás sean las vistas del skyline de Manhattan desde Brooklyn…de cualquier manera, no os lo perdáis, la experiencia será inolvidable!.

Información de interés


Estatua de la Libertad: http://www.nps.gov/stli/espanol/index.htm
Trinity Church: https://www.trinitywallstreet.org/
Federal Hall: http://www.nps.gov/feha/index.htm
World Trade Center: https://www.wtc.com/
21st Century Department Store: http://www.c21stores.com/
Grimaldi’s: http://www.grimaldis-pizza.com/home

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